Historia

En el juego de pelota valenciana, la pelota de vaqueta es la más representativa de las homologadas para la práctica de este deporte. Es muy apreciada por su antigüedad, calidad técnica, deportiva y artesanal.

La familia Álvarez de Carcaixent, se ha dedicado desde el año 1922 a la confección de esta joya de la artesanía valenciana.

En sus inicios Enrique Álvarez Puig, fue zapatero de profesión, cuando los zapatos aún se hacían a medida. Pero cuando llegó la industrialización del calzado, gran cantidad de artesanos se quedaron sin trabajo. Enrique Álvarez, preocupado por sacar a su familia adelante, compró unas pelotas viejas y las destripó, para así observar de qué forma estaban hechas. El comienzo fue duro porque no encontraba la forma de realizar una pelota medianamente aceptable.

Con esfuerzo y tesón obtuvo su propósito, había nacido la pelota de vaqueta ÁLVAREZ.

Lo sucedió su hijo Enrique Álvarez Martínez, que le dio un empuje definitivo con su saber hacer. Dedicó horas y horas a investigar la forma de mejorar el producto. Enrique Álvarez Martínez fue la persona que le dio a las pelotas de Carcaixent el reconocimiento que tienen en la actualidad.

Hoy en día, son José Enrique y M.ª Carmen Arbona Álvarez, nietos y tercera generación de los Álvarez de Carcaixent, los que se dedican a la confección de este producto autóctono valenciano.

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